lunes, 3 de enero de 2011

Fatalidad, un libro.

Lo que os enseño hoy es una auténtica reliquia. Una joyita de coleccionismo que me encontré hace unos años paseando por la Feria del Libro de Paseo de Gracia, en Barcelona. Una pieza de anticuario de las que tanto me gustan.

Se trata de una adaptación de Fatalidad (Josef von Sternberg, 1931) a mini-novela. Una práctica muy común con los estrenos más sonados de aquel entonces. Al pasar la primera página ya se indica:

Adaptación en forma de novela de la película del mismo título, interpretada por la eximia actriz Marlene Dietrich.

Tener esto entre las manos es toda una experiencia. Puedes sentir el paso de la historia pasando sus ajadas páginas, y leyendo sus textos. El estilo y el lenguaje con palabras ya en desuso. Sus hojas han temblado con los bombardeos de una guerra, el horror de una dictadura, y el silencio de un montón de años encerrado seguramente en algún bahúl de algún piso de Barcelona. Y ahora descansa en una estantería de mi habitación junto con otros objetos de Marlene.


Fue publicado por una editora barcelonesa entre 1931 y 1935, y contiene 96 páginas con el argumento de la película original en forma de novela, con un prólogo inventado -que no tiene desperdicio y próximamente transcribiré- y 16 fotogramas con subtítulos al estilo de una fotonovela de lujo. Su precio original es de una peseta. Yo lo conseguí por unos 10 euros. Un amigo mio que me acompañaba en ese momento se llevó uno de Joan Crawford -otra de mis heroínas- y la Cleopatra de Claudette Colbert.

De la película en sí ya hablaremos otro día, pero a quien no la haya visto, animo a que la vea, en versión original -siempre en versión original- porque del tándem Dietrich-Sternberg ninguna película tiene desperdicio, y aunque en mi modesta opinión esta es la más floja de las que hicieran juntos, tiene uno de los finales más grandes y memorables de las películas de la Dietrich.

3 comentarios:

calamarin dijo...

Que maravilla y solo por diez euros, cuidalo que envidia...

Jesús Leirós León dijo...

Este libro habrá que tenerlo muy en cuenta cuango montemos una exposición sobre Dietrich. ¡Ya veo hasta la vitrina en donde va a ir!

¡Un abrazo y felicidades por esa joya!

miguelmarlene dijo...

Sí, tener un librito así es tener una verdadera reliquia, quizá como tener un pequeño trozo de su legado, directamente de ella...Disfrútalo Sergio, tienes una auténtica joya, sin duda. Saludos