domingo, 18 de septiembre de 2011

Ojalá te hubiera conocido hace diez años.

¿Hace mucho que estás en la legión?

Casi tres años. ¡Tres años! Y me parecen trescientos.



Parece que estás cansado de la vida.

No sé si lo estoy o no. Lo estaba cuando me uní a esta unidad.

Y tú... ¿Llevas mucho en los escenarios?

El tiempo suficiente.



¿Estás cansada de ello?

No.

Tienes muchos retratos con ese hombre. ¿Es tu esposo?

¿Esposo? Nunca encontré un hombre lo suficientemente bueno para ello.



¿Por qué se te ocurrió venir a parar a un país como este?

A los hombres nunca se les pregunta por qué se unen a la legión extranjera.

Nunca me lo han preguntado, y de todos modos no contestaría. Cuando me uní a la legión me deshice de mi pasado.

También hay una legión extranjera para mujeres. Pero no llevamos uniformes, ni banderas, ni medallas por los actos de valor. Ni galones... por nuestras heridas.



¿Puedo hacer algo por ayudarte?

No. Ya escuché eso antes. ¿O acaso crees que puedes devolverme la confianza en los hombres?

Yo no. No soy el hombre indicado para eso. Quien confía en mí, es un idiota.

Será mejor que te vayas. Me estás... empezando a gustar.



Le he dicho a las mujeres todo lo que un hombre puede decir. Te voy a decir algo que nunca le he dicho a ninguna... Ojalá te hubiera conocido hace diez años.



Buenas noches. Y gracias.


(Extracto de Morocco, con Marlene Dietrich y Gary Cooper.)